Ateneo de Córdoba. Calle Rodríguez Sánchez, número 7 (Hermandades del Trabajo).

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Miércoles 22 de enero, a las 19:00 horas TertuliaP oética en la Sede del Ateneo.
Jueves 30 de enero, 18:00 horas. Convocatoria Asamblea Anual Ordinaria. Sede del Ateneo.
Jueves 30 de enero, 20:00 horas. Entrega del Jacobino de Oro a la ateneísta Milagros Páez Pérez. Sede del Ateneo.

VII Premio Agustín Gómez de Flamenco Ateneo de Córdoba.

Fallo del XXXV Premio de Poesía Juan Bernier.

Fallo del VII Premio de Relato Rafael Mir.

Fallo de las Fiambreras de Plata 2019, relación de homenajeados aquí.


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Música en Córdoba

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Hace muchos años, cuando regresé a Córdoba con los estudios universitarios terminados y con el hábito de no perderme un concierto, encontré serias dificultades para conseguir una plaza en la Sociedad de Conciertos, que los celebraba en el Salón Liceo del Círculo de la Amistad con llenos a rebosar y más señoras mayores con elegantes abrigos de pieles que jóvenes sin corbata; eran actos esencialmente sociales, aunque hubiera melómanos y los intérpretes fueran de primera categoría.

También el Salón Liceo acogió a Juventudes Musicales que, bajo la presidencia del pianista Manuel Díaz Criado (de carrera de concertista tan prometedora como efímera) trajo a Córdoba actuaciones de alto rango. Y en el mismo salón ofreció muchos conciertos exitosos la banda municipal, matinales y en domingo; aquí hay que recordar los nombres importantes de Dámaso Torres y Luis Bedmar, éste último incombustible para mucho tiempo.

Pero eran aquellos tiempos predemocráticos y preuniversitarios, de una cultura muy pueblerina, en música como en todo, aunque miremos con benévola nostalgia esas estampas antiguas en sepia.

Afortunadamente los tiempos han traído muchos cambios a más y mejor, y no por algunos conciertos aislados de interpretes famosísimos, que no pasan de ser brillos para memorias de entidades públicas y privadas. Lo que importa es la continuidad en la calidad de los actuantes y en el goce y enriquecimiento de los receptores; y la tenemos.

Piedras angulares de la vida musical cordobesa son sin duda el Conservatorio Superior de Música "Rafael Orozco" y la Orquesta de Córdoba, ahora sin director titular. De ésta, a cuyos conciertos de abono no podemos desgraciadamente asistir los académicos por la coincidencia de los jueves, se segregan una agrupación de cámara, cuartetos, tríos y solistas, vivificando muchos momentos y espacios. No puedo dejar de consignar al trombonista Rafael Martínez Guillén por tres razones: porque es muy bueno, porque es mi amigo y porque interviene en una agrupación de jazz muy interesante.

Esto es lo que falta en la Real Academia: que entre el jazz, como ya entró el flamenco (Paco Peña y Luis de Córdoba). Ahora que hemos recuperado el chaqué para las solemnidades, es momento de demostrarlo una vez más: mayores, serios, investigadores, vestidos, pero nada fósiles; con la gran apertura a todo lo valioso que proporciona la auténtica cultura.

Por cierto que en la Real Academia, que va haciendo acostumbrados los conciertos o los colofones musicales a sesiones literarias y científicas, ha actuado con frecuencia el Coro de la Cátedra "Ramón Medina", dirigido por Bedmar.

Y este recuerdo nos lleva a otros; a citar al Real Centro Filarmónico "Eduardo Lucena", en el que ya aprendieron nuestros padres, al Orfeón de Cajasur, al Coro de Opera Gran Teatro-Cajasur que, afortunadamente, tiene ocasiones para actuar --menos de las que quisieran los Amigos de la Opera--, a la Orquesta de Plectro, a los dos grupos de música gregoriana (uno dirigido por Manuel Nieto Cumplido y otro por Francisco Funes), al grupo Cinco Siglos, que recupera instrumentos antiguos y música medieval y renacentista...

Estamos, pues, en una época cultural en que muchas puertas se abren para que entren vientos buenos, viejos y nuevos, lo que no empece a que otras se cierren, como las de aquellos inolvidables viernes musicales del Palacio de Viana, que no han podido ser cabalmente sustituidos. Quebrar un hilo conductor de la cultura es muy arriesgado, aunque se haga con la mejor voluntad de sustitución y con una agenda llena de proyectos.

¿Y eventos? Como transcendental, el anual Festival de la Guitarra, con su hermano menor Campos de Guitarra del Ateneo.

Como reciente y triunfante, la Semana Lírica Cordobesa, la XIX, con las zarzuelas La del Soto del Parral , Molinos de viento y El dúo de la Africana , producciones propias que hemos gozado a teatro lleno. Con dedicatorias anuales tan importantes años anteriores como a la Comunidad Europea, homenaje a Pedro Lavirgen; a Andrés Segovia; a la Comunidad Andaluza; al Conservatorio... Este año ha sido dedicada a nuestra Real Academia.

Como miembro de la misma, escribo para terminar la palabra justa: gracias.

(Diario Córdoba, 13 de noviembre de 2004).