Ateneo de Córdoba. Calle Ángel Ganivet, número 3 local bajo.

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Convocatoria de la Asamblea General Ordinaria y Extraordinaria,
Jueves, 24 de enero a las 18:00 en primera convocatoria y 18:30 en segunda, en la Fundación Caja Rural del Sur, Avenida Ronda de los Tejares, nº 36.

Fallado el VI Premio de Relato Rafael Mir, el ganador ha sido el escritor y profesor cordobés Fernando Molero Campos con la obra titulada: RUISEÑORES DE FUEGO.

FALLADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA:

Fallo XXXIV Premio de Poesía Juan Bernier
Fallo VI Premio de Relato Rafael Mir
Fallo VI Premio Agustín Gómez de Flamenco
Entregadas las Fiambreras de Plata Año 2018
en el Real Círculo de la Amistad.

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Triste canción de cuna

De Ateneo de Córdoba
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Triste canción de cuna

Ficha
Autor Manuel Gahete Jurado
Ilustrador Ana Ortiz Trenado
Artista de la cubierta Ana Ortiz Trenado
Prólogo Antonio Cruz Casado
Género Teatro
Editorial Arca del Ateneo
Fecha de publicación 2009
Páginas 133 páginas
ISBN ISBN 84-88175-52-6
Precedido por Ética y retórica a Jacobo Sadness
Seguido por Presentación del libro "El Ángel Negro"


Manuel Gahete, “un escritor sagaz y cualificado que conoce a la perfección los recursos y las técnicas literarias de nuestra época”, según afirma Antonio Cruz Casado en el prólogo de la obra, se adentra de nuevo con "Triste canción de cuna" en la experiencia dramática que comenzara con "Cristal de mariposas" (Premio de Poesía Barahona de Soto) en 1984. Veinticinco años después, "Triste canción de cuna" significa la madurez. Con un rico lenguaje, elaborado y directo, el escritor dramatiza la fase final de unas relaciones humanas que han estado marcadas siempre por un destino adverso.

Sinopsis

Un grupo de amigos se reúne tras un largo paréntesis de ausencia para retomar el paso de la amistad relegada. En el encuentro afloran con violencia los hechos que obligaron a la radical separación. La muerte de un niño en un ‘accidente’ de tráfico actúa como desencadenante de lo que pudiera interpretarse, emulando a Unamuno, como el sentimiento doloroso de la existencia. Triste canción de cuna trata de hombres y mujeres condenados por un destino absurdo; seres marcados por el amor y el desamor, la amistad y el olvido, la locura y la lucidez. El desorden amoroso actúa como una deidad ciega que se complace en romper los límites humanos. Alguien diría, en su benevolencia, que alienta el deseo de la amistad sin trampa, la amistad que no se detiene ante la verdad ni ante el dolor cuando son necesarios para erradicar las cegueras que nos envilecen. Todos somos responsables de la felicidad de los demás y asimismo culpables de sus tragedias. Es cierto que todos pagamos en distinta medida el sufrimiento de nuestros semejantes y no es más que un justo precio por nuestra ignorancia o nuestra indiferencia. En el imposible equilibrio de las culpabilidades, siempre el más inocente soporta la tasa más injusta y aciaga del castigo. Aunque en este simulacro de la realidad, ¿quién dicta la ley justa?, ¿quién es el más culpable?