Ateneo de Córdoba. Calle Rodríguez Sánchez, número 7 (Hermandades del Trabajo).

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Miercoles, 20 febrero, 19:30 horas. Homenaje a Antonio Machado con motivo del 80 aniversario de su fallecimiento. Introducción y lectura de poemas. Sede nueva del Ateneo en Calle Rodríguez Sánchez, 7 (Hermandades del Trabajo).

Fallado el VI Premio de Relato Rafael Mir, el ganador ha sido el escritor y profesor cordobés Fernando Molero Campos con la obra titulada: RUISEÑORES DE FUEGO.

FALLADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA:

Fallo XXXIV Premio de Poesía Juan Bernier
Fallo VI Premio de Relato Rafael Mir
Fallo VI Premio Agustín Gómez de Flamenco
Entregadas las Fiambreras de Plata Año 2018
en el Real Círculo de la Amistad.

¡Ayúdanos! Comienza una página

No es país para viejos

De Ateneo de Córdoba
Saltar a: navegación, buscar
No Country for Old Men
Título Sin lugar para los débiles (Argentina, México y Venezuela)
No es país para viejos (España)
VIII Muestra de Cine Internacional
VIII Muestra de Cine Internacional

Ficha técnica
Dirección Ethan Coen
Joel Coen

Producción Ethan Coen
Joel Coen

Guión Ethan Coen (adaptando la novela de Cormac McCarthy)
Joel Coen

Música Carter Burwell

Fotografía Roger Deakins

Reparto Tommy Lee Jones
Javier Bardem
Josh Brolin
Woody Harrelson

Datos y cifras
País(es) EE.UU.
Año 2007
Género Drama
Duración 122 minutos

Compañías
Productora Paramount Advantage

Reseña

No es pais para viejos.jpg

Después de varios intentos fallidos de recuperar prestigio y dinero ("Crueldad Intolerable", 2003, "The Ladykillers", 2004), Joel y Ethan Coen aceptaron sin mucha convicción un encargo, la adaptación de una reciente novela de Cormac McCarthy. Y lo aceptaron sin rechistar, en parte por motivos económicos, en parte porque las historias de McCarthy reflejan fielmente el universo desolado que los hermanos más febriles del cine americano (con permiso de los Wachowsky) llevan años mostrando por las pantallas de medio mundo. Es "No Es País Para Viejos" una peli que nos remite constantemente a algunas de sus obras mayores. Nos recuerda los silencios de "El Hombre Que Nunca Estuvo Allí" (2001) y nos recuerda sobre todo a "Fargo" (1996), y lo hace porque sus personajes y lugares parecen derivaciones de aquellos, El Sheriff Bell, viejo y cansado, nos recuerda a la embarazadísima jefa de policía Gunderson, los dos tendrán que iniciar una persecución a través del rastro de sangre que deja por doquier los siniestros personajes que, en Fargo representaba Peter Stormare y aquí adquiere los rasgos de Javier Bardem. Los espacios abiertos presentan otra similitud destacable con aquella, allí nevados y aquí desérticos. Los hermanos Coen hacen suyo el relato original, consiguiendo un film que, sin ser una obra maestra, si que se sitúa entre las más destacables de su extensa filmografía. Y lo hace porque encontramos que tanto dirección, como trabajo actoral, guión, puesta en escena y banda sonora son inmejorables. Si por dirección entendemos la coordinación de todos los aspectos que una película necesita para llegar a buen puerto además de conseguir sacar del reparto los mejores y mas acertados registros, no hay duda de que los Coen lo consiguen. También es evidente que su adaptación del libro original es fiel reflejo del espíritu de su autor. Pero nos vamos a detener algo más en el trabajo de los actores. Y vamos a empezar por reconocer el oficio de Tommy Lee Jones, a quién los años sientan como al buen vino. Representa el equilibrio y la sensatez que estabiliza el delirio de violencia con que esta película nos agita desde el principio. A años luz del hombre de acción de otras veces, nos envuelve en ese aura de pesimismo ante el futuro que nos llega, incapaz de entender la violencia que los nuevos tiempos nos traen. Violencia que se ceba en Llewelyn Moss, un Josh Brolin que por fin se destapa como ese buen actor que siempre nos pareció a los que lo vimos crecer con "Los Goonies" (1985) y que se ha convertido en un secundario de lujo en casi todas las grandes producciones del año ("En el Valle de Elah", "American Gangster", "Grindhouse"). Moss es aquí la víctima, no demasiado inocente, del mal que se desata y que tiene esta vez el rostro de nuestro compatriota Bardem. De hecho, Anton Chigurh, su personaje, es el alma de la peli, el mal desencadenado, un personaje diabólico que aterroriza nada más verlo. Javier Bardem, y su flequillo, nos ha regalado uno de esos iconos que pasarán a la historia del cine contemporáneo, justo detrás de Hannibal Lecter. Y respecto a la banda sonora, ojo que nos hemos cuidado mucho de decir "música", porque es casi inexistente. Tan solo los silencios y sonidos adecuados para dotar de la tensión necesaria la trama.

1980, más o menos, frontera de Texas con Méjico, Llewelyn Moss, un hombre adusto, pero honrado, encuentra el escenario de un trato no conseguido, hombres muertos en un tiroteo, mucha heroína y un maletín con dos millones de dólares. Toma la decisión equivocada, se queda con el dinero pensando en su mujer, en cambiar su vida. Y vaya si la cambia. Un error provoca que sea identificado por la mafia, que envía en su busca a Antón Chigurh, un asesino sin escrúpulos que dejará un reguero de cadáveres a su paso, mientras es seguido por el Sheriff Bell, que observa la violencia que se desata con la sensación de que este mundo esta cambiando demasiado deprisa. Y él ya es demasiado viejo para entenderlo.

Película reproducida en la VIII Muestra de Cine Internacional del año 2008.

Reseña elaborada por el socio de la Sección de Cine del Ateneo de Córdoba Cristóbal Domínguez Cantillo.