Ateneo de Córdoba. Calle Ángel Ganivet, número 3 local bajo.

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Miércoles, 13 de junio, 21:00 horas. Entrega de las Fiambreras de Plata 2018 en el Círculo de la Amistad.

FALLADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA:

Fallo XXXIII Premio de Poesía Juan Bernier
Fallo V Premio de Relato Rafael Mir
Fallo VI Premio Agustín Gómez de Flamenco
Entregadas las Fiambreras de Plata Año 2017
en el Real Círculo de la Amistad.

¡Ayúdanos! Envíanos tus imágenes

Muralla urbana de Iznájar

De Ateneo de Córdoba
Saltar a: navegación, buscar

Situación

La muralla urbana de Iznájar se encuentra rodando el barrio de La Villa de la localidad de Iznájar, en la provincia de Córdoba.

Historia

Iznájar contaba con dos recintos fortificados. Hacia el año 1080, el último soberano de los Ziríes, Abd Allah, temiendo las invasiones almorávides y el acoso al que sometían sus fronteras los cristianos, mandó reconstruir y fortificar todos los castillos de su reino, uno de ellos el de Iznájar. Así, la fortaleza fue fortificada fuertemente y protegida, reconstruyendo y ampliando el castillo y protegiendo la almedina con unas fuertes murallas. El primer recinto fortificado y la barbacana son obras de este periodo. Junto al castillo debió surgir un arrabal poblado por civiles, que obligó a construir su primer recinto fortificado para protegerlo. Este abarcaba el actual barrio de La Villa. Este primer recinto fortificado fue posteriormente reforzado en el periodo nazarí. El segundo recinto fue construido íntegramente en época nazarí.

Descripción

El primer recinto, construido en el siglo XI, fue construido partiendo del castillo, y abarcando el barrio de la Villa, con las murallas más fuertes en las partes más vulnerables (las inferiores) donde el muro está reforzado con torres próximas unidas por el adarve y protegidas por la barbacana. Las torres y muros de este primer recinto fortificado son más fuertes hacia la parte sur de la pendiente y acceso al mogote del castillo, y más débiles al norte y noreste, que lindan con los tajos abruptos del cerro, cuya naturaleza constituye en sí una fortificación natural. Las torres son de planta cuadrada, se encuentran adosadas a lo largo de la muralla, servían de plataforma para los arqueros, ballesteros, honderos etc. y se sitúan lo suficientemente cerca como para poder apoyarse mutuamente y evitar que el enemigo se acercara a la muralla para colocar las escalas de ataque. La torre del Reloj y la de San Rafael se encuentran en la entrada a la villa. Otra torre existe frente a la iglesia, en el patio interior de una vivienda particular, y en la zona alta del cementerio hay dos torres más unidas a parte del lienzo de muralla, de forma semicircular, implantadas por los nazaríes quizás en época de Muhamad V.

El acceso a la alcazaba se realizaba por una torre-puerta en recodo, que fue demolida hacia los años 30 para emplear sus piedras en la construcción de los muros de la Plaza Nueva. Constaba de dos puertas en ángulo, tenía una bóveda de medio cañón, los arcos de entrada y de salida eran pequeños, con alfiz y las esquinas de la torre eran de sillería arenisca y de mampostería el resto de los muros. Este tipo de entrada pueden verse también en otros castillos de la provincia de Córdoba, como en el castillo de Bujalance y en el recinto amurallado de Baena. La torre albarrana no tenía patio interior. Fue construida en época almorávide, cuando se generalizan estas torres-puertas con ingreso lateral. Entrando a la derecha, se originaría una pequeña liza, donde el enemigo sería hostigado y abatido por la citada torre, el adarve de la muralla y la barbacana, que es una obra de fortificación situada frente a las murallas y protegiendo la puerta de acceso.

El poblado de este primer recinto fortificado tiene media hectárea de superficie. La actual puerta de acceso es obra reciente, está enclavada en el muro de la cerca, entre la Torre del Reloj y la antigua de entrada que actualmente sirve de cochera, dispuesta en ángulo recto con respecto al muro contiguo para acceder directamente a la iglesia evitando el recodo existente que no conserva el almenado. Tiene arcos apuntados de herradura. Dentro del recinto de la villa se encontraría la Mezquita y la explanada exterior a ella, que en un primer momento sirvió a los conquistadores cristianos para constituir la iglesia, sobre la que posteriormente se edificó la actual de Santiago. Había también baños árabes y albacara, o cercado para el ganado. El recinto contó con una alhóndiga donde se realizaba el comercio permanente en las distintas tiendas repartidas por las calles del centro de la población. La venta de los géneros más preciados tenía lugar en la alcaicería (al-qaysariyya), pequeño y bien guardado barrio mercantil. Fundaq dio origen a fonda y al-fundaq a alhóndiga. Aquí llegaban los productos traídos por gentes forasteras y desde aquí se repartían a los zocos (suq). Las alhóndigas servían a la vez de almacén de mercancías y hospedaje para sus propietarios. Normalmente se hallaban en torno y a poca distancia de la mezquita mayor. No se daban comidas ni tampoco había camas. Los edificios eran de escasa consistencia dispuestos de galerías cerradas en torno a un patio cuadrado. La planta baja se dedicaba a almacenes y cuadras y las altas a alojamiento. Estos lugares sirvieron a partir de 1531 como patio de comedias y a partir de 1646 como corral de vecindad. El llamado Patio de las Comedias, que aún se conserva, siguió existiendo tras la reconquista. Actualmente es una vivienda particular, adosada a parte de la muralla medieval.

Hubo un segundo recinto murado, totalmente nazarita, que quedó reducido a las puertas y poco más; la de la Muela, la del Rey y el Postigo, quedando solo vestigios de la segunda. Contó también con otra puerta al noroeste de la que quedan restos empotrados junto a una palmera en una vivienda del barrio de la Torre, su flanco más débil, que posiblemente cubriría la entrada a la villa por la parte del Caganchuelo. Esta parte, ya de época granadina, fue construida naturalmente por el aumento de población urbana defendida por el castillo que ya a finales del siglo XV alcanzaba algo menos de 200 vecinos.

Estado de conservación

Se encuentra en estado de ruina.

Protección

Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español. En el año 1993 la Junta de Andalucía otorgó un reconocimiento especial a los castillos de la Comunidad Autónoma de Andalucía.

Fuente