Ateneo de Córdoba. Calle Rodríguez Sánchez, número 7 (Hermandades del Trabajo).

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Jueves, 20 de febrero, 20:00 horas. Conferencia y Docurama:
“Campos de Concentración Nazis”, a cargo de Antonio Barragán Moriana
e “Hijos de Mauthausem. Tres generaciones del exilio cordobés”,
a cargo de José Barrios Gómiz y Christine Andreu. Sede del Ateneo.

Abierta la convocatoria para presentar candidaturas a las Fiambreras de Plata 2020. El plazo finaliza el 28 de febrero.

VII Premio Agustín Gómez de Flamenco Ateneo de Córdoba.

Fallo del XXXV Premio de Poesía Juan Bernier.

Fallo del VII Premio de Relato Rafael Mir.

Fallo de las Fiambreras de Plata 2019, relación de homenajeados aquí.


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Convento de Santo Domingo (Palma del Río)

De Ateneo de Córdoba
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Según Fray Ambrosio de Torres, el Convento tuvo tres fundaciones: la primera, hacia 1400 por monjes dominicos que posteriormente fueron expulsados del pueblo "... se levantó tan horrorosa tormenta contra ellos, que los Señores del lugar, y a su contemplación muchos vecinos del pueblo, clamaron y pidieron los arrojaran del lugar" (TORRES Y ORDEN, 1963); la segunda, en 1478 por monjas dominicas que también abandonaron el pueblo "A estas (...) les fue tan mal que, habiendo perdido enteramente la salud, dejaron el Convento y se volvieron a sus respectivos monasterios, de donde habían salido para esta fundación" (TORRES Y ORDEN, 1963); la tercera y definitiva, en el año 1501 por frailes dominicos mediante una Bula concedida por el Papa Alejandro VI a petición del Conde de Palma, D. Luis Portocarrero, "Gozosos el Conde y la Condesa, su mujer, de haber conseguido la Bula de Su Santidad, y convenidos con los prelados de la religión, volvieron los frailes dominicos a tomar segunda posesión de su Convento; en cuya entrada y posesión hubo mucho que admirar, pues los vecinos de este pueblo, (...), ahora los reciben con grandes demostraciones de alegría y gozo..." (TORRES Y ORDEN, 1963); a lo que el propio Fray Ambrosio, añade: "Que si un Señor de este pueblo sacó subrepticiamente letras apostólicas para expulsarlos, ahora, otro Señor del mismo pueblo, confesando lo mal que obraron sus antecesores, impetró su breve apostólico para recibirlos" (TORRES Y ORDEN, 1963).

Los Dominicos ejercieron una importante labor docente dirigida a los niños del pueblo: enseñaron Filosofía, Teología y Gramática. "Tiene un lector (el Convento) de Filosofía natural, que también enseña la Teología Moral, para que, con la enseñanza de la una, no les falte a los hijos de este pueblo que, por ser pobres, no pueden salir fuera, el conocimiento de las causas y efectos naturales; y, con la otra importante ciencia, aprenden las seguras reglas de la moral, dirección de sus conciencias; y, en los tiempos en que ha faltado preceptor o maestro de Gramática, ha puesto este convento, a su costa, un religioso capaz de enseñarla, a fin de ayudar y atender a los vecinos de este pueblo en cuanto puede" (TORRES Y ORDEN, 1963).

Era Prior de este Convento en 1546 Fray Luis de Granada, uno de los más insignes escritores místicos del Renacimiento Español ( HUERGA, 1992).

El propio Fray Ambrosio, considerado el primer historiador de Palma, fue religioso dominico de este Convento en el siglo XVIII.

Actualmente, y tras varias remodelaciones en el exconvento, existe un colegio a cargo de la congregación de las Hermanas Terciarias Franciscanas.

Descripción

La iglesia de Santo Domingo fue construida en el siglo XVI, como indica una carta del Prior Dominico de Andalucía, fechada en 1533 y que se conserva en el Archivo del Hospital de San Sebastián.

En el exterior presenta, a los pies de la iglesia, una portada lateral clásica con arco de medio punto entre columnas jónicas en ladrillo tallado y en la cabecera "una original espadaña de dos cuerpos con una sola arcada en cada cuerpo, de gran riqueza cromática debido al uso de ladrillo rojo y azulejos multicolores" (RIVAS, 1982) del siglo XVIII, similar a la espadaña del Convento de Santa Clara, de estilo Barroco Sevillano-Ecijano. En el muro lateral que comunica con el patio se conserva una galería con arcos de medio punto realizados con ladrillos, que podría corresponder al antiguo claustro.

El interior de la iglesia, de nave única y que reproduce a mayor escala la iglesia del Hospital de San Sebastián, fue saqueado en julio de 1936 y posteriormente remodelado. La capilla mayor está cubierta con artesonado de base ochavada en cuyo centro se aprecian labores estrelladas de lazo típico Mudéjar. Bajo el coro existe un artesonado de madera con casetones que presentan ornamentación pintada.

A los pies de la iglesia destaca la capilla lateral de Nuestra Señora del Rosario, del siglo XVIII, cerrada con rejas de hierro forjado, con influencias del Barroco Sevillano; es una capilla con bóveda sobre friso, con motivos florales; tiene un retablo rococó con hueco central que comunica con el camarín que aloja la imagen de la Virgen del Rosario con niño en brazos. Este retablo consta de banco y un cuerpo del que se pasa al ático. Está rematado por una escultura del Padre Eterno con un querubín que sostiene el Mundo. El estípite es usado como elemento sustentante. Representa un conjunto de gran dinamismo fundiendo grutescos, frutos y emblemas marianos. El camarín es de planta cuadrada culminado con cúpula sobre pechinas; sobresale su rica decoración de yeserías, con hermosos niños-atlantes; retablo y camarín son atribuidos por René Taylor a Cayetano de Costa, artista portugués asentado en Sevilla.

En la iglesia se conserva una significativa pintura en lienzo denominada "La Institución del Rosario", que según Ramírez de Arellano pertenecía al antiguo Retablo Mayor, atribuido al pintor cordobés Vela Cobo hacia 1635-40. Al mismo autor se atribuyen cinco lienzos existentes en la Capilla del Rosario: "La Anunciación", "La Visitación", "La Epifanía", "La degollación del Bautista" y "Pio V orando ante el embarco de dominicos para la batalla de Lepanto".

Esta iglesia guarda algunas piezas de orfebrería del siglo XVI: un cáliz de plata dorada, renacentista, con ornamentación fitomórfica y símbolos de la Pasión, obra de Diego de Alfaro y otro cáliz de plata dorada, plateresco, realizado por artífices sevillanos.

Procedente de la web de la Asociación Saxoferreo de Palma del Río, con su permiso de publicación en esta Enciclopedia del Ateneo.